16 octubre 2010

15 - ¿DXT?

Llevo observando desde hace algunos meses, lo cuál dice poco de mi, que en las noticias, programas de TV, periódicos especializados y generales, aparece dxt para referirse a deporte. No está mal la simplificación, y felicito al que se le ocurrió por primera vez, pero es un poco infantil, ¿no?

Bueno en realidad yo quería hablar del deporte. Ese esfuerzo corporal que de un tiempo a esta parte nos tenemos que sentir obligados a hacer para sentirnos personas en consonancia con los tiempos que nos han tocado vivir. Pues bien, lo siento, pero no puedo estar más en desacuerdo con ese gentío inmenso que proclama a los cuatro vientos que el deporte es sano y necesario, y que hay que convertirlo en una parte importante de nuestra vida. Vamos, estoy pensando que lo mismo es un slogan de las marcas comerciales dedicadas al deporte, para ganar más, fíjate.

NO ME GUSTA EL DEPORTE. Vamos a especificar, no me gusta HACER deporte.

Sí que me gusta ver como los demás lo hacen, pero personalmente, no me atrae ninguno, salvo la natación, pero sin agua. No, hombre, no, es broma, la natación me gusta pero me fastidia toda la parafernalia que hay que montar para practicarla: hacer la mochila, coger toalla, bañador, ropa interior, gorro de baño, gafas, tapones para las orejas, zapatillas de ducha, gel, champú, suavizante de pelo, crema corporal, crema de cara, peine, 1€ para la taquilla, funda para las gafas de ver, carné de socio, cartera con documentos y dinero por si acaso, móvil. Y cuando vuelves a casa: deshacer mochila, lavar el bañador y el gorro, ponerlo todo a secar, volver a poner la cartera, el dinero y el móvil en el bolso.

Un verdadero KAOS, ¡eso es lo que es!. Por no mencionar la idea de que cuando a ti se te ocurre ir a nadar, se le ha ocurrido al 20% de la ciudad. Y allí vamos todos a darnos codazos hasta en el agua. Un niño que se tira en bomba, una señora que nada atravesada, unas jovencillas que jiji, jaja, no me alcanzas. Entonces decides ir a las calles más organizadas, esas que ponen “nado continuo”, “nado rápido”, y resulta que los que nadan en estas calles se están entrenando para las Olimpiadas y van y vuelven a toda castaña, pero si yo lo que quiero es nadar tranquilita, pues no, o coges un ritmo endiablado o te cepillan por todas partes. Total que te sientes fatal y te vuelves a soportar a los niños tirándose en bomba.

Después de hacer mis 10 largos (ida y vuelta) reglamentarios, digo, ¡hala!, vamos pá casa que ya he hecho el deporte de un mes.

Me reitero y reafirmo con entusiasmo, NO ME GUSTA HACER DXT. ¿Acaso es un delito?, pues en casa espero a que me encarcelen.

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