18 marzo 2011

44 - ¿SIXTINA O NO?


Con el título de “Alarma en la Capilla Sixtina” me desayuné hace algún tiempo una noticia del periódico. Alarmantemente me alarmó el alarmante título, pero leí y leí y todo se quedaba en agua de borrajas.

Tá bien, las colas incesantes de los 4 millones de personas al año que la visitan dejan su rastro en la magnífica obra de Miguel Ángel (segundo genio del imperio de los genios, el primero es Da Vinci y el tercero, Mozart). Un rastro de fibras (los visitantes están obligados a ir vestidos), dióxido de carbono (los visitantes tienen derecho a respirar), cabellos (los visitantes llevan sus propios pelos o los comprados) y el polvo (los visitantes van calzados y no proceden de un ambiente tolerancia-cero) avejentan las pinturas de tan insigne maestro.

Solución dejar un pasaje controlado de personas y conservar el monumento para la eternidad.
A semejante propuesta se me ocurren varias cosas:
-primera: ¿un número restringido de personas? Vamos a ver si sacamos el enchufe ese que tengo con el cura del pueblo que conoce a toda mi familia y me hace un justificante de buena cristiana y fiel seguidora de la Iglesia para poder ir a ver este grandioso techo.
-segunda: ¿conservar el monumento? Eso está bien, pero también habrá que evitar las misas con incienso, los conclaves de fumadores y disminuir el número de conservadores que se dedican a ello.
-tercera: ¿para la eternidad? Esta es la que más gracia me hace, jate tú, que dentro de unos pocos añitos todo se vaya al garete, de nada habrán servido los esfuerzos y dineros gastados en la conservación. ¿Estos iluminados todavía siguen creyendo en la eternidad?, pues ya les vale. Parece que están muy lejos de las teorías sobre el calentamiento global, la destrucción y falta de nutrientes, el agotamiento de la Tierra, la contaminación ambiental, la incapacidad de gestionar la inmensidad de residuos...

¡Ah! Tranquilos estemos. La Madre Iglesia no va a permitir que se cierre la Capilla Sixtina. Esto sería el KAOS. No, por Dios, ¿y perder los 200 millones de euros que recaudan por entrar a verla, que es casi los dos tercios de su presupuesto? Cerrarla no, poner acceso restringido tampoco, conservarla sí, pues entonces ¡que mierda de noticia ALARMANTE es esta!

De todas formas yo ofrezco una SOLUCIÓN gratuita para evitar este deterioro:
-para combatir las fibras: los visitantes se desnudan de pies a cabeza antes de entrar, se duchan con agua purificada y libre de iones, se ponen una bata desinfectada, como la de los hospitales.
-para combatir el cabello: se ponen un gorrito en la cabeza, también de las de hospital.
-para combatir el dióxido de carbono: se ponen una mascarilla, de hospital, o una máscara antigas, como las del ejército.
-para combatir el polvo: polvos antisudor para los pies y unos patuquitos de telilla, como los de los hospitales (jobar, el tío que hace equipamientos para hospitales se va a forrar).
-para combatir el exceso de conservadores: como ya no hacen falta se les da un puntapié y se les manda al paro, ¡ah! ¿Que no puede ser porque son eclesiásticos?, pues a decir misa en los pueblos de la Alta Sajonia o el Desierto del Kalahari.

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