25 mayo 2011

64 - ¿CONSUMISMO? puro y duro

Consumismo es una palabra procedente del latín que significa gastar o destruir.

Tomando como referencia el significado que Wikipedia le da al “consumismo” podemos decir que el mundo entiende el consumismo como: “la acumulación, compra o consumo de bienes y servicios considerados no esenciales”.

Es decir, la compra de lo NO ESENCIAL, como la cultura (literatura, cine, televisión, teatro, discos, conciertos, recitales, exposiciones, charlas-coloquios, conferencias, simposium, cómics, radio, escultura, pintura, arquitectura…), la compra de joyas, relojes, accesorios de ropa, bolsos, pieles, perfumería, lencería y cosméticos, telefonía móvil, viajes, comidas en restaurantes y bares, peluquerías, gimnasios, spas, piscinas, material deportivo, ordenadores, tecnología para el ocio (mp3, mp4, ipad, ebook…), vehículos, de todo tipo de motor, de alta y media gama, tapices, muebles superfluos, plantas decorativas, artículos de cocina, electrodomésticos, cuadros, fotografías, vino, licores, trajes de alta costura, bañadores, juguetes y un larguísimo etcétera.

¿Alguien se puede imaginar un mundo sin todas estas cosas “no esenciales”?

“El consumismo compromete seriamente los recursos naturales y el equilibrio ecológico.”

Todo lo que utilizamos es materia que deriva de otra materia, como dice la Ley de conservación de la materia de Lavoisier, la materia ni se crea ni se destruya, por tanto, si cada vez tenemos y poseemos más cosas quiere decir que la materia prima original con la que se fabrican esas cosas, va desapareciendo. A mayor consumo mayor desaparición de la materia prima. Rompiendo de esa manera el débil equilibrio terrenal.

¿A alguien del primer mundo le importa que desaparezcan materias primas de otros países del tercer mundo? ¿Alguien se pregunta qué pasa con lo que es inservible y se rompe? ¿A dónde va? ¿Dónde se almacenan los deshechos y basuras inservibles?

“El consumismo, entendido como adquisición o compra desaforada, idealiza sus efectos y consecuencias asociando su práctica con la obtención de la satisfacción personal e incluso de la felicidad personal.”

¿Alguien no ha pensado alguna vez que si no compra “ese capricho” será infeliz? ¿Existe alguien que le haya echado el ojo a algo y no haya ahorrado o conseguido el dinero, de la forma que sea, para conseguirlo?

“El consumismo como sistema político y económico promueve la adquisición competitiva de riqueza como signo de status y prestigio dentro de un grupo social.”

¿Alguien no ha soñado alguna vez con tener tanto dinero, porque le ha tocado la lotería, con el que vivir la felicidad soñada y mantener un status y un prestigio social incomparable? ¿Alguien no ha soñado en codearse con las personas más “cool” y “chic” de este mundo y que le tomen como uno más de su escogido círculo de la Jet Set?

Pues ahora quiero saber: ¿A qué estamos jugando cuando nos apuntamos a los partidos ecologistas o verdes que utilizan el consumo como parte de su estrategia política; cuando vociferamos en contra del calentamiento global con zapatillas de marca hechas en países pobres por niños esclavos; cuando vamos a manifestaciones para defender nuestro pobre Planeta Tierra, salvándole del KAOS en el que le hemos metido, y dejamos el coche de gasolina “sin plomo” aparcado al lado del parque; cuando participamos en una ONG que pretende sacar de su “esclavitud” a los habitantes de países pobres y paga a sus empleados porque sino no quiere ir nadie; cuándo lloramos al ver el maltrato, la pobreza, la miseria en la que viven algunas personas pero nos llaman a comer y se nos olvida todo; cuándo aplaudimos sin tasa los documentales de los grandes industriales, AL GORE, que viven de ello y nos hacen comulgar con ruedas de molino y lo ensalzamos como si hubiese inventado la pólvora?

¿A qué jugamos? ¿Alguien me lo puede explicar?

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