18 julio 2011

83 - ¿Miss o monsters?

No hay un solo día en el que la Humanidad no me asombre, ¿será que no soy humana?

En las teles y periódicos se hacen eco de una noticia, en mi opinión, insultante a la dignidad humana: La niña de 6 años, Eden Wood, anuncia su retirada.

¿Cómo es posible que una niña de 6 años se retire de algo, que no sea dejarse caer los dientes de leche?

Pues sí, esta impresionante noticia cuenta el retiro de los concursos de belleza de una niña de 6 años que lleva ganados 300.

¿Cómo es posible que la sinrazón nos lleve a estos extremos en los que una niña, que debería estar jugando, se dedique a los concursos de belleza y tenga representante, maquilladora, estilista, peluquera y madre?, bueno si a una persona que hace esto con una hija se le puede considerar madre o "atrapamillones al precioquesea".

No soy capaz de imaginar a esta criatura yendo a un concurso de belleza cada semana desde que nació, porque 300 concursos son muchos.

Tampoco soy capaz de pensar en lo repelente, cursi, pedante, insoportable, competitiva y superficial que se está convirtiendo un ser tan delicado como lo es un niño de 6 años.
Mi antiamericanismo llega a cotas impensables, porque esto sólo sucede en EEUU.

¿No sería mejor que la chavala se inflara de golosinas, cosa que tendrá prohibida, se subiera a todos los columpios del mundo, cosa que también tendrá prohibida y se embadurnara de barro, cosa que seguro que lo tiene prohibido también?¿Y que en vez de soñar con ganar premios y desbancar a sus rivales, soñase con las brujas malignas, los lobos terribles, el miedo a la oscuridad y los sueños habituales de su edad?

Es interesante recordar películas críticas al respecto que reflejan perfectamente la situación como "Little Miss Sunshine", o que reflejan el futuro dramático de una falta de infancia normalizada como "Baby Jane".

No me extraña, de todas formas, que estas aberraciones lleven a los chavales precoces a consumir "cualquier" sustancia para poder olvidar su realidad.

En la madurez, si es que llegan, ¿cómo les agradecen a sus padres esta "maravillosa" experiencia?

¿La vorágine en la que se ven envueltas a tan temprana edad no les provoca un KAOS intelectual suficiente como para acabar en el psiquiátrico más cercano?

Que pena de crias, hasta me da yu-yu mirarlas, ¿a quién no?

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