25 abril 2017

493 - ¿Eres culto? ¿inteligente?

EL CONFLICTO ENTRE CULTURA E INTELIGENCIA ES UN DILEMA ETERNO. 

Sin embargo, la obra y vida de Samuel Beckett nos pueden dar una brizna de luz. 

“Ser culto” y “ser inteligente” se consideran estados distintos del intelecto. Uno se refiere a la “cultura” que posee una persona y el otro tiene connotaciones un tanto más científicas, como una característica casi fisiológica que puede medirse y cuantificarse.

 Así, alguien es culto por los libros que ha leído y recuerda, por la calidad de su vocabulario, por las películas que ha visto e incluso por los viajes que ha realizado. Culto es aquel que se ha cultivado, como un campo, para obtener para sí los mejores frutos de la civilización. Desde una perspectiva en la que se combinan los proyectos más ambiciosos de Occidente —de los valores de la antigüedad clásica al humanismo del Renacimiento, el cristianismo y la Ilustración—, una persona culta también es compasiva, empática, solidaria, amable y quizá hasta sabia. En pocas palabras, hay toda una corriente de pensamiento que ha defendido que el ser humano se vuelve tal sólo gracias a la cultura.

La inteligencia, por otro lado, se ha pensado y estudiado sobre todo como una cualidad inherente al hombre como especie. Nuestra inteligencia es resultado de la evolución y, por lo mismo, todos los individuos la tienen. Desde un punto de vista científico, la inteligencia explica que seamos capaces de leer o ver una película, pero también sumar o restar cantidades, y que podamos manejar un automóvil o atrapar una pelota.

Curiosamente, por razones que no son del todo claras pero quizá se expliquen por el clasismo de ciertas sociedades, en ciertas circunstancias la cultura y la inteligencia pueden aparecer enfrentadas. Dado que la cultura se convirtió en un bien asociado a las clases privilegiadas —la nobleza o la burguesía, por ejemplo—, también se ha utilizado como una suerte de discriminador, una forma de distinguir entre una persona que tuvo acceso a dicha cultura —a ciertos libros, ciertas escuelas, ciertos viajes— y otra que no. Cuando la cultura se usa de esa manera, es previsible que se convierta en una categoría deleznable.

De ahí que surja entonces el “ser inteligente” como una especie de defensa: quizá no todos seamos cultos, pero indudablemente todos somos inteligentes. Para algunos no tener cultura se compensa con el hecho de, por ejemplo, poder resolver problemas con facilidad, o vivir con sencillez, sin crearse esos laberintos absurdos en los que a veces se mete la gente culta.

Sólo que ninguna categoría es mejor que otra. Desafortunadamente, es cierto que tanto la cultura como la inteligencia están relacionadas con la desigualdad inevitable del sistema de producción hegemónico. La desnutrición, por ejemplo, tiene efectos sobre el desarrollo cognitivo de un niño, y sabemos bien que hay sociedades más desnutridas que otras. Igualmente la cultura, a pesar de todos sus sueños humanistas, se ha convertido en un producto de consumo, lo cual provoca que surja y se destine a personas que puedan adquirirla.

Quizá por eso hay un punto en el que ser inteligente parezca más atractivo que ser culto. ¿Para qué cultivarse, si la cultura también sirve para humillar y diferenciar? ¿Para qué cultivarse si, con eso, también se alimenta esa maquinaria despiadada de producción-consumo-deshecho? Conflictos en donde la cultura está involucrada y, por eso mismo, no parece probable que sea un camino para solucionarlos.

¿Y la inteligencia? Quizá ahí se encuentren otras posibilidades. A pesar del dicho de Proust —“Cada día atribuyo menos valor a la inteligencia”—, quizá la inteligencia sea ese salvoconducto que nos lleve fuera de las posturas falsas y los simulacros de la cultura contemporánea.

A propósito de este asunto, hace unos días Nicholas Lezard publicó en The Guardian un artículo en que habla de la diferencia entre la inteligencia y la intelectualidad a partir de Esperando a Godot, la célebre pieza de Samuel Beckett. Como sabemos, Esperando a Godot se considera uno de los mejores usos del absurdo dentro de la literatura, una obra revolucionaria tanto estética como culturalmente, pues retrató con frialdad el extremo del nihilismo al que había llegado la civilización europea del siglo XX. 

Lezard recuerda la atracción que de inmediato sintió por Esperando a Godot, un ambiente que a pesar de su parquedad —o quizá debido a esta— de inmediato lo hizo sentir bien recibido, acaso no totalmente cómodo pero sí en un territorio inesperadamente familiar. “Desde la primera página estaba hipnotizado, sorprendido”, escribe Lezard, a quien la extrañeza de los diálogos beckettianos, simples y no tan simples al mismo tiempo, lo condujo a un territorio que imprevisiblemente no era del todo desconocido. 

En breve, estaba enganchado. Ahí tenía a un autor que era irreverente, escatólógico y sin embargo profundo; alguien completamente desinteresado en las convenciones de la literatura y sin embargo capaz, justo por medio del lenguaje, de mantener nuestra atención a pesar de que nada esté sucediendo. […] Y conforme descubrí detalles de su vida, primero por la biografía semi-autorizada de Deirdre Bair, me di cuenta de que no sólo su trabajo era ejemplar, sino también su vida. Ahí estaba alguien que se había purgado a sí mismo de vanidad, tanto la suya como la del mundo; un hombre de una integridad intachable, tanto en su obra como en su vida. 

Con estos antecedentes, Lezard acepta que Beckett sea considerado un autor “intelectual”; “pero sospecho que es porque muchas personas no conocen la diferencia entre ser inteligente y ser intelectual”. ¿Y cuál es esa diferencia? Dice Lezard: Más tarde descubrí que Beckett era, de hecho, furiosamente intelectual, pero que había dejado atrás la academia, aborrecido la oscuridad de la jerga y ciertamente no era el tipo de intelectual de posición a quien las televisoras piden su opinión. 

Un guiño de inteligencia por parte de Beckett, parece decirnos Lezard. El gesto de tributar la cultura a la autenticidad para aceptar así que, a lo sumo, podremos responder dos o tres preguntas en la vida, poco más o poco menos, y será suficiente, y será más auténtico que todas esas preguntas que dicen responder las personas cultas y los intelectuales. 

¡AHÍ QUEDA DICHO!

Fuente

23 abril 2017

492 - ¿Hay vIda en Marte?

No coincide en el tiempo, puesto que fue en Enero cuando Bowie murió, pero no he podido resistirme a ver desde distintos puntos de vista una de sus genialidades. Ahora que está tan de moda el descubrimiento de otros planetas y sus posibilidades de vida.

¿LIFE ON MARS? ¿VIDA EN MARTE?

A ver cuál gusta más.

LA ORIGINAL
 

VERSIÓN DEL 2009


VERSIÓN CHRIS MARTIN (COLDPLAY)


VERSIÓN DE LISE & GERTRUD (una preciosidad)


VERSIÓN UKELELE ORCHESTRA (sin desperdicio)



VERSIÓN DE THE MOON LOUNGERS (para mí hasta ahora desconocidos)

18 abril 2017

491 - LEGOmanía pictórica

LEGO es una fuente de creatividad inagotable. Lo mismo sirve para un roto que para un descosido. Se hacen películas, construcciones, cortos, animaciones, competiciones, dibujos animados, exposiciones...

Hoy veremos unas cuantas pinturas célebres, muy célebres que el artista italiano Stefano Bolcato ha realizado.

Para hacerlo más entretenido, si cabe, pues las numero y al final doy las soluciones, para que así intentemos adivinar qué obra es y quién la realizó.

1

2

3

4

5

6

7

SOLUCIÓN:

1.- "Four Marilyns" de Andy Warhol.
2.- "Retrato de Dante" de Sandro Botticelli.
3.- "Autorretrato con collar de espinas y colibrí" de Frida Kahlo.
4.- "La Belle Ferroniere" de Leonardo da Vinci.
5.- "Retrato de la Duquesa de Utbino" de Piero della Francesca.
6.- "Retrato del Duque de Utbino" de Piero della Francesca.
7.- "Retrato de mujer joven" de Pollaiolo.

¿Cómo os ha ido?

Quisiera hacerle algunas sugerencias a nuestro artista como "El caballero de la mano en el pecho" del Greco, "Autorretrato" de Goya, "Retrato de Benedetta Bianco" de Picasso, "La infanta Margarita" de Velázquez, "Retrato de Luis Buñuel" de Dali o "Autorretrato (1937-1960" de Miró.

A ver si tenemos suerte.




16 abril 2017

490 - Si dudas a la hora de escribir...


¿Quién no ha dudado de si se escribe "a gusto" o "agusto"? ¿Es correcto decir "persona humana"? ¿Cuándo se usa "sino" o "si no"? ¿Se puede decir "resulta de que"? ¿Cómo se debe escribir "abasto" o "a basto" o "a vasto"?

Estas pequeñas o grandes dudas nos dejan la mente en blanco y el signo de interrogación volando a nuestro alrededor. Pues en esta estupenda página del BBVA, asesorada por la R.A.E. (Real Academia Española), nos sacan de dudas con una seguridad pasmosa.

Se pueden hacer consultas concretas, pero si ya se han hecho... la solución aparece inmediatamente.

NO CABEN DUDAS. 
POR UN IDIOMA SIN FALTAS DE ORTOGRAFÍA.

Pincha en la imagen.



11 abril 2017

489 - ¿Conoces un trío de ases?

Si hay cantantes reconocibles por su voz, y los hay, éstos 3 son, además, excepcionales. 

Sting, Rod Stewart y Bryan Adams forman un trío inmenso que en esta canción que Adams compuso para la banda sonora de Los 3 mosqueteros nos dejan con la boca abierta. 

https://www.youtube.com/embed/ofA3URC1wyk

Pincha en la imagen.



09 abril 2017

488 - MUJERES EXTRAORDINARIAS. María Moliner

http://cvc.cervantes.es/lengua/mmoliner/biografia.htm
María Juana Moliner Ruiz, o como la conocemos casi todos, María Moliner, fue una pionera en el mundo de las letras. Esta aragonesa de familia acomodada era una bibliotecaria comprometida hasta la médula con la cultura y, sobre todo, con la literatura. Impulsó la creación de bibliotecas rurales y... 


Lo inició en 1950 y se publicó en 1967, ahora se celebra su 50 aniversario. Esta y sería el diccionario de referencia de grandísimos escritores. Lo hizo con el objetivo de crear «un instrumento para guiar en el uso del español tanto a los que lo tienen como idioma propio como a aquellos que lo aprenden»

Esta impresionante obra es EL DICCIONARIO DE USO DEL ESPAÑOL. Un diccionario no sólo alfabético, sino un verdadero diccionario ideológico, de referencias y sinónimos.

 Si queréis saber más sobre esta extraordinaria mujer os dejo este ENLACE.


04 abril 2017

487 - ¿Qué largura de pelo nos favorece?

Estar a gusto con una misma o uno mismo no es una frivolidad, es un avance en el campo de la psicología. Seguramente no tendrían "clientes" si todo el mundo llegáramos a conseguirlo.

La primera imagen que vemos de nosotros mismos en el espejo todos los días es la misma que ven las personas con las que nos relacionamos. Y precisamente por eso, porque nos relacionamos, cambiamos nuestro aspecto físico para mejorarlo y convertirnos en "imágenes" más agradables a los ojos... o todo lo contrario (la estética debe ser muy personal).

El pelo es uno de nuestros adornos, ya no cumple una función primordial como en la prehistoria. Su aspecto es fácilmente cambiable (un lujo), y hasta podemos saber cuál debería ser la largura de nuestro pelo para que se adaptase mejor a nuestra cara (todo esto huyendo de cánones dictatoriales de belleza anglosajona).

Pues aquí va la sugerencia:
Poned el lápiz de forma horizontal debajo del mentón, y la regla, perpendicularmente al lápiz, formando un ángulo de 90 grados. Medid la distancia desde el lóbulo de la oreja hasta la intersección del lápiz con la regla. Si la distancia es menor que 5,5 cm, puedes ir a la pelu y que te lo corten, te va a quedar estupendo. Si la distancia es mayor, es mejor que lo dejes largo.



02 abril 2017

486 - No es fácil nuestra tierra

Hace unos cuantos días me encontré con un artículo amarillista en una web que, por respeto, no diré lo que me parece, pero que al leerlo se me encendieron las orejas. 

Supongo que esta especie de "broma" que suelen hacer en algunas webs es una forma de ver la realidad como algo risible, divertido y de paso... pues si tocamos un poco la moral...

La valentía de algunos que... después de poner la puya con todas sus malas formas piden que nos lo tomemos con humor. 

En la tal web, a la que no voy a dar publicidad, nos ofrecían 10 razones para ODIAR a los vascos dentro de su espacio "Curiosidades". Nunca en mi vida he oído que odiar sea una curiosidad ¿y vosotros-as?

Imagino que entre sus muchas noticias de gran rigor como "Los caprichos más extravagantes de los famosos" o "15 alimentos que los millonarios comen cada día para el cerebro", colar un poco de topismo-tipismo o bastante de "mala leche" les resulta muy cómico. Al final del "artículo" dicen que "nosotros" debemos tener un poco de humor para aceptar lo que nos critican (me gustaría saber si ellos podrían hacerlo en caso contrario).

No hay pueblo culto que no se ría de sí mismo y para ello no hay más que mirar cualquier canal televisivo del Reino Unido o del País Vasco (por cierto, fórmula televisiva de autocrítica que "exportada" al resto de España no cuajó).

Uno a uno fui leyendo esos tópicos tan "graciosos" como que:
**Nuestras playas son para no bañarse (su orografía es de las más espectaculares de la Península).
**Nuestro mar es frío y desagradable (el mar Cantábrico no es una balsa cerrada, es un mar bravío, pero se hace un surf sin igual).
**Nuestro autohumor, muy inglés por cierto, no tiene gracia (no necesitamos recurrir a reírnos de otros pueblos para divertirnos).
**Nuestro traje habitual es el chandal (estos no se han paseado por San Sebastian).
**Nuestros deportes parecen surgidos de la edad de piedra (así es, son de la edad de piedra, con todo lo que eso implica y surgieron de las necesidades y trabajos diarios, no de imitar a otros pueblos más o menos lejanos dándole patadas a un balón).
**Nuestra cultura se ha quedado antigua y huele a rancio por levantar piedras y sentirnos orgullosos de ella (sin nuestra cultura, nuestra tierra habría sido igual que las demás, no tendría entidad propia, es lo que nos define).
**Nadie entiende el euskera (¿esos autores entienden el bávaro? ¿o el lemerig? ¿o el mabuiag? ¿tener un idioma propio es criticable? ¿se lo decimos a los rusos o a los alemanes? o ¿el problema es que lo hablamos poca gente y por eso hay que despreciarlo?) (además parecen conocer al dedillo la Normativa de Euskaltzaindia).
**Nuestra forma de administrarnos les fastidia (es cierto, hemos sido la envidia del resto del Estado durante muchos años por nuestros planes de urbanización de las capitales, nuestras cuidadas carreteras,  la ausencia de grandes estafas o corrupciones económicas, nuestras haciendas forales que reparten los beneficios para mejorar la vida comunitaria de todos los ciudadanos... y mil cosas más).
**Nuestros pintxos son tapas y son caros (ya lo creo que no son ni montaditos, ni tapas) (no verás en un sólo local vasco un trozo de pan con una raja de salchichón como tapa para la cerveza, ¡éso fijo!) (son caros porque la maestría se paga, hay mucho que estudiar, trabajar y discurrir para conseguirla, pero los paladares que no están entrenados... no tienen nada que hacer) (no vamos a hablar de nuestros vinos)
**Nuestros políticos han estudiado (la razón de que nuestra economía, nuestra forma de actuar y de trabajar sea la que es, es porque la inmensa mayoría de nuestros dirigentes, sean de grandes o pequeños organismos, se lo han currado pero bien y han pasado por la Universidad, pongo la excepción de López).

Pero en esa página no he visto que hablen de NUESTRAS FIESTAS, NUESTROS VINOS, NUESTRAS ESTRELLAS MICHELÍN, NUESTROS PESCADOS, NUESTRA COMIDA, NUESTROS FESTIVALES DE CINE O MÚSICA, NUESTRAS CANCIONES, NUESTRAS CUADRILLAS DE AMIGOS, NUESTRA LEALTAD, NUESTROS PUEBLOS CONSERVADOS PIEDRA A PIEDRA, NUESTROS MONTES, NUESTRA FUERZA DE VOLUNTAD, NUESTRO TRABAJO CONTÍNUO Y SIN DESCANSO, NUESTRA GENEROSIDAD CON LOS PUEBLOS DESFAVORECIDOS Y... COMO NO, NUESTROS EQUIPOS DE FÚTBOL Y BALONCESTO (ja, ja, los deportes importados).

Muchos de nuestros actores, actrices, cocineros, economistas, médicos, presentadores de tv o radio, directores de cine, periodistas, aventureros, exploradores, políticos, escritores, arquitectos, escultores, pintores, bailarines, deportistas, modelos o enólogos son profesionales cotizadísimos en su especialidad, pero ÉSO no vende, NO interesa remarcarlo.

Somos diferentes porque nos sentimos orgullosos de nuestro pueblo y deseamos que cada persona se sienta igual de orgullosa del suyo, ¡qué narices!

A la dirección de la página le debe resultar muy encomiable criticar todo lo que le viene en gana sin respetar tradiciones, culturas o idiosincracias. En fin, que la palabra "odiar" al final de la lectura de todas las páginas no parece una gracia, más bien parece una descarga de amargura y de envidia enrarecida.

Si se creen muy graciosos por haber hecho una réplica a otro artículo que apareció en otra web que afirmaba que ser vasco era lo mejor del mundo y daban sus 24 razones, pues me parece correcto, pero, hermanos y hermanas, después de leer toda esta parrafada ¿quién tiene más humor? ¿quién acepta mejor las bromas sin descalificaciones al uso? ¡PUES ÉSO!
 
El País Vasco es diferente, ha quedado claro, y para muestra un botón.


OS INVITO A CONOCERLO Y ASÍ APRECIAR NUESTRA AMABILIDAD Y NUESTRA RIQUEZA HUMANA, GEOGRÁFICA Y CULTURAL.