30 abril 2017

494 - God gave me everything I want (y te lo daré todo a ti)

https://www.youtube.com/embed/wUk_Dqiow0A
Si unimos la fuerza vocal de Jagger y la guitarra de Kravitz nos aparece una canción perfecta para un momento de ocio.

La letra en inglés dice:

You can see it in a clear blue sky
You can see it in a woman's eyes
You can hear it in your baby's cries
You can hear it in your lover's sighs

You can touch it in a grain of sand
Yeah, hold it right there in the palm of your hand
Feel it 'round you everyday
And hear what I've got to say, yeah

God gave me everything I want
Come on, I'll give it all to you
God gave me everything I want
Now come on, I'll give it all to you

I saw it in the midnight sun
And I felt it in the race I won
And I hear it in the windy storm
And I feel it in the icy dawn

And I smell it in the wine I taste
And I see it in my father's face
And I hear it in a symphony
And I feel it in the love you show for me, yeah

God gave me everything I want
Come on, I'll give it all to you
God gave me everything I want
Come on, I'll give it all to you

God gave me everything I want

I can't stop, can't stop,
I'm still looking, now
God gave me everything I want
A-come on, I'll give it all to you

"Crazy," you said
"It's all in your head"

God gave me everything I want
Come on, I'll give it all to you
God gave me everything I want
Come on, I'll give it all to you

God gave me everything
I want I can't stop, can't stop, I'm still looking, now
God gave me everything I want
A-come on, I'll give it all to you

God gave me everything I want
Come on, I'll give it all to you
God gave me everything I want
Come on, I'll give it all to you

God gave me everything I want
I can't stop, can't stop, can't stop, can't stop, yeah
God gave me everything I want
A-come on, come on

SI LA QUERÉIS TRADUCIDA OS DEJO ESTE ENLACE.

La caricatura es de Eddo, un caricaturista argentino.

Pincha en la imagen.


25 abril 2017

493 - ¿Eres culto? ¿inteligente?

EL CONFLICTO ENTRE CULTURA E INTELIGENCIA ES UN DILEMA ETERNO. 

Sin embargo, la obra y vida de Samuel Beckett nos pueden dar una brizna de luz. 

“Ser culto” y “ser inteligente” se consideran estados distintos del intelecto. Uno se refiere a la “cultura” que posee una persona y el otro tiene connotaciones un tanto más científicas, como una característica casi fisiológica que puede medirse y cuantificarse.

 Así, alguien es culto por los libros que ha leído y recuerda, por la calidad de su vocabulario, por las películas que ha visto e incluso por los viajes que ha realizado. Culto es aquel que se ha cultivado, como un campo, para obtener para sí los mejores frutos de la civilización. Desde una perspectiva en la que se combinan los proyectos más ambiciosos de Occidente —de los valores de la antigüedad clásica al humanismo del Renacimiento, el cristianismo y la Ilustración—, una persona culta también es compasiva, empática, solidaria, amable y quizá hasta sabia. En pocas palabras, hay toda una corriente de pensamiento que ha defendido que el ser humano se vuelve tal sólo gracias a la cultura.

La inteligencia, por otro lado, se ha pensado y estudiado sobre todo como una cualidad inherente al hombre como especie. Nuestra inteligencia es resultado de la evolución y, por lo mismo, todos los individuos la tienen. Desde un punto de vista científico, la inteligencia explica que seamos capaces de leer o ver una película, pero también sumar o restar cantidades, y que podamos manejar un automóvil o atrapar una pelota.

Curiosamente, por razones que no son del todo claras pero quizá se expliquen por el clasismo de ciertas sociedades, en ciertas circunstancias la cultura y la inteligencia pueden aparecer enfrentadas. Dado que la cultura se convirtió en un bien asociado a las clases privilegiadas —la nobleza o la burguesía, por ejemplo—, también se ha utilizado como una suerte de discriminador, una forma de distinguir entre una persona que tuvo acceso a dicha cultura —a ciertos libros, ciertas escuelas, ciertos viajes— y otra que no. Cuando la cultura se usa de esa manera, es previsible que se convierta en una categoría deleznable.

De ahí que surja entonces el “ser inteligente” como una especie de defensa: quizá no todos seamos cultos, pero indudablemente todos somos inteligentes. Para algunos no tener cultura se compensa con el hecho de, por ejemplo, poder resolver problemas con facilidad, o vivir con sencillez, sin crearse esos laberintos absurdos en los que a veces se mete la gente culta.

Sólo que ninguna categoría es mejor que otra. Desafortunadamente, es cierto que tanto la cultura como la inteligencia están relacionadas con la desigualdad inevitable del sistema de producción hegemónico. La desnutrición, por ejemplo, tiene efectos sobre el desarrollo cognitivo de un niño, y sabemos bien que hay sociedades más desnutridas que otras. Igualmente la cultura, a pesar de todos sus sueños humanistas, se ha convertido en un producto de consumo, lo cual provoca que surja y se destine a personas que puedan adquirirla.

Quizá por eso hay un punto en el que ser inteligente parezca más atractivo que ser culto. ¿Para qué cultivarse, si la cultura también sirve para humillar y diferenciar? ¿Para qué cultivarse si, con eso, también se alimenta esa maquinaria despiadada de producción-consumo-deshecho? Conflictos en donde la cultura está involucrada y, por eso mismo, no parece probable que sea un camino para solucionarlos.

¿Y la inteligencia? Quizá ahí se encuentren otras posibilidades. A pesar del dicho de Proust —“Cada día atribuyo menos valor a la inteligencia”—, quizá la inteligencia sea ese salvoconducto que nos lleve fuera de las posturas falsas y los simulacros de la cultura contemporánea.

A propósito de este asunto, hace unos días Nicholas Lezard publicó en The Guardian un artículo en que habla de la diferencia entre la inteligencia y la intelectualidad a partir de Esperando a Godot, la célebre pieza de Samuel Beckett. Como sabemos, Esperando a Godot se considera uno de los mejores usos del absurdo dentro de la literatura, una obra revolucionaria tanto estética como culturalmente, pues retrató con frialdad el extremo del nihilismo al que había llegado la civilización europea del siglo XX. 

Lezard recuerda la atracción que de inmediato sintió por Esperando a Godot, un ambiente que a pesar de su parquedad —o quizá debido a esta— de inmediato lo hizo sentir bien recibido, acaso no totalmente cómodo pero sí en un territorio inesperadamente familiar. “Desde la primera página estaba hipnotizado, sorprendido”, escribe Lezard, a quien la extrañeza de los diálogos beckettianos, simples y no tan simples al mismo tiempo, lo condujo a un territorio que imprevisiblemente no era del todo desconocido. 

En breve, estaba enganchado. Ahí tenía a un autor que era irreverente, escatólógico y sin embargo profundo; alguien completamente desinteresado en las convenciones de la literatura y sin embargo capaz, justo por medio del lenguaje, de mantener nuestra atención a pesar de que nada esté sucediendo. […] Y conforme descubrí detalles de su vida, primero por la biografía semi-autorizada de Deirdre Bair, me di cuenta de que no sólo su trabajo era ejemplar, sino también su vida. Ahí estaba alguien que se había purgado a sí mismo de vanidad, tanto la suya como la del mundo; un hombre de una integridad intachable, tanto en su obra como en su vida. 

Con estos antecedentes, Lezard acepta que Beckett sea considerado un autor “intelectual”; “pero sospecho que es porque muchas personas no conocen la diferencia entre ser inteligente y ser intelectual”. ¿Y cuál es esa diferencia? Dice Lezard: Más tarde descubrí que Beckett era, de hecho, furiosamente intelectual, pero que había dejado atrás la academia, aborrecido la oscuridad de la jerga y ciertamente no era el tipo de intelectual de posición a quien las televisoras piden su opinión. 

Un guiño de inteligencia por parte de Beckett, parece decirnos Lezard. El gesto de tributar la cultura a la autenticidad para aceptar así que, a lo sumo, podremos responder dos o tres preguntas en la vida, poco más o poco menos, y será suficiente, y será más auténtico que todas esas preguntas que dicen responder las personas cultas y los intelectuales. 

¡AHÍ QUEDA DICHO!

Fuente

23 abril 2017

492 - ¿Hay vIda en Marte?

No coincide en el tiempo, puesto que fue en Enero cuando Bowie murió, pero no he podido resistirme a ver desde distintos puntos de vista una de sus genialidades. Ahora que está tan de moda el descubrimiento de otros planetas y sus posibilidades de vida.

¿LIFE ON MARS? ¿VIDA EN MARTE?

A ver cuál gusta más.

LA ORIGINAL
 

VERSIÓN DEL 2009


VERSIÓN CHRIS MARTIN (COLDPLAY)


VERSIÓN DE LISE & GERTRUD (una preciosidad)


VERSIÓN UKELELE ORCHESTRA (sin desperdicio)



VERSIÓN DE THE MOON LOUNGERS (para mí hasta ahora desconocidos)

18 abril 2017

491 - LEGOmanía pictórica

LEGO es una fuente de creatividad inagotable. Lo mismo sirve para un roto que para un descosido. Se hacen películas, construcciones, cortos, animaciones, competiciones, dibujos animados, exposiciones...

Hoy veremos unas cuantas pinturas célebres, muy célebres que el artista italiano Stefano Bolcato ha realizado.

Para hacerlo más entretenido, si cabe, pues las numero y al final doy las soluciones, para que así intentemos adivinar qué obra es y quién la realizó.

1

2

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4

5

6

7

SOLUCIÓN:

1.- "Four Marilyns" de Andy Warhol.
2.- "Retrato de Dante" de Sandro Botticelli.
3.- "Autorretrato con collar de espinas y colibrí" de Frida Kahlo.
4.- "La Belle Ferroniere" de Leonardo da Vinci.
5.- "Retrato de la Duquesa de Utbino" de Piero della Francesca.
6.- "Retrato del Duque de Utbino" de Piero della Francesca.
7.- "Retrato de mujer joven" de Pollaiolo.

¿Cómo os ha ido?

Quisiera hacerle algunas sugerencias a nuestro artista como "El caballero de la mano en el pecho" del Greco, "Autorretrato" de Goya, "Retrato de Benedetta Bianco" de Picasso, "La infanta Margarita" de Velázquez, "Retrato de Luis Buñuel" de Dali o "Autorretrato (1937-1960" de Miró.

A ver si tenemos suerte.




16 abril 2017

490 - Si dudas a la hora de escribir...


¿Quién no ha dudado de si se escribe "a gusto" o "agusto"? ¿Es correcto decir "persona humana"? ¿Cuándo se usa "sino" o "si no"? ¿Se puede decir "resulta de que"? ¿Cómo se debe escribir "abasto" o "a basto" o "a vasto"?

Estas pequeñas o grandes dudas nos dejan la mente en blanco y el signo de interrogación volando a nuestro alrededor. Pues en esta estupenda página del BBVA, asesorada por la R.A.E. (Real Academia Española), nos sacan de dudas con una seguridad pasmosa.

Se pueden hacer consultas concretas, pero si ya se han hecho... la solución aparece inmediatamente.

NO CABEN DUDAS. 
POR UN IDIOMA SIN FALTAS DE ORTOGRAFÍA.

Pincha en la imagen.