20 diciembre 2020

675 - PROCRASTINACIÓN (CÓMO DEJAR DE HACERLO)

La tendencia a posponer las cosas que deben hacerse se conoce como procrastinación, muchas de estas cosas suelen ser importantes e incluso la no realización de las mismas a tiempo pueden conllevar a consecuencias negativas a corto plazo, sin embargo, hay otras menos importantes pero que a largo plazo pueden convertirse en un verdadero problema.

El hábito de dejar las cosas para mañana o procrastinación, está relacionado estrechamente con la ley del mínimo esfuerzo y la constante búsqueda de placer, debido que las personas siempre están en la búsqueda de todo aquello que los haga sentir bien, evitando todas las actividades que requieran la realización de un gran esfuerzo. 

Es posible que no ocurra nada si se posponen algunas actividades por pocos días, pero si dicha posposición dura semanas, meses o años traerán serios inconvenientes.

 Según algunos estudios la tendencia a procrastinar se ve afectada por algunos factores genéticos, pero esto no quiere decir que su práctica no pueda evitarse, además también se ha determinado que la procrastinación que se relaciona con la impulsividad, aunque es una tendencia un tanto perjudicial, no debes preocuparte porque existen formas de evitar su práctica, que te ahorrarán muchos inconvenientes.

Este trastorno de la realidad, puede estar vinculado a un síndrome de stress.

El estrés que conlleva a la práctica de la procrastinación suele ser psicológico, porque puede presentarse como frustración o ansiedad, o físico como el que se experimenta durante las actividades que requieren ejercicio vigoroso, pero también puede ser intelectual. Las personas suelen utilizar la procrastinación porque comienzan a percibir las actividades como abrumadoras, inquietantes, desafiantes, peligrosas, tediosas, difíciles e incluso aburridas, es justamente esta percepción la que los hace autojustificar la posposición de las actividades.

La procrastinación conlleva algunas consecuencias claras, como llevar a la persona a refugiarse en actividades que no guardan ninguna relación con el verdadero cometido; aunque la costumbre de posponer no está demostrada totalmente, puede llegar a generar dependencia a ciertos elementos externos, como leer libros, navegar en internet, comer compulsivamente, ir de compras, dedicar una cantidad de tiempo excesiva al trabajo, en fin, actividades que terminan siendo utilizadas como pretextos para evadir responsabilidades, acciones y la toma de decisiones.

La procrastinación y postergación realmente se trata de un problema de autorregulación y de organización del tiempo, para poder evitar su práctica se requiere lograr una organización adecuada de nuestras actividades, manteniendo la concentración en las más importantes, cuyo plazo de finalización es más corto. Si en la actualidad te encuentras posponiendo una decisión, por no sentirte preparado y esperando a que se resuelva por sí solo, es posible que en el fondo estés padeciendo una conducta evasiva que puede resultar perjudicial.

CONSEJOS PARA DEJAR DE PROCRASTINAR

  • Priorizar, es muy importante que conozcas cuales son las actividades más relevantes y las que debes culminar con mayor rapidez, como por ejemplo, terminar un informe del trabajo, cancelar el recibo de la electricidad, ir al gimnasio, entre otros; la idea es que establezcas un orden para la realización de las tareas y de esta manera evites dejarlas para otro día.
  • Planificar de forma estratégica qué tareas debes hacer para poder cumplir tus objetivos, dicha planificación puede ser diaria, semanal o mensual, si deseas planificar tus actividades de forma eficiente lo más recomendable es que elabores una lista de tareas, así no olvidarás ninguna de ellas.
  • Divide cada uno de tus objetivos, es decir, determina cuales deben realizarse a corto plazo y cuales puedes cumplir a mediano o largo plazo, dicha división también requiere el uso de la planificación.
  • Ponte límites de tiempo para realizar tus actividades diariamente, así poco a poco irás manteniendo tu propio ritmo sin dejar a un lado ninguna actividad.
  • Prométete a ti mismo-a una recompensa si terminas todo lo que debes hacer y no te saltas ninguna de las actividades planificadas, esto te ayudará a estar consciente de que la realización de dichas actividades y todo el esfuerzo dedicado supondrán la obtención de un momento placentero, por ejemplo, puedes proponerte ver una película, tomar una copa o salir de compras, lo importante es que elijas actividades que te resulten muy satisfactorias y que te animen a cumplir todas tus tareas.
Estos consejos son aplicables a adultos y a niños-as y jóvenes.